Te he hablado a través de muchos medios y de diversos temas de la reinvención, pero esta vez quiero invitarte a conocer el detrás de cámara. Del origen de todo, de por qué (por más ilusión que tengas de reinventarte) no terminas de dar el paso.

Así es, por lo general el causante de no terminar de dar ese paso son los miedos, pero ¿a qué le tememos? Obviamente cada quien tiene los suyos, pero yo hoy quiero nombrarte los 3 más comunes, porque identificarlos (estos o alguna variante de ellos) nos ayuda a sacarlo a la luz, ser conscientes de ellos y saber o buscar cómo afrontarlos.

1. El más común de todos es el miedo al qué dirán. Tomamos muy en cuenta lo que piensan nuestros seres queridos, y a veces también los que no tienen nada que ver con nosotros. Tememos parecer narcisos o egocéntricos. Incluso a ser criticados por hacer algo diferente al resto.

Lo he vivido. Sin embargo algunas preguntas que me ayudaron a quitarme ese peso (porque así lo sentía) fueron: ¿Auto Serendipia tiene un objetivo que aporte a las personas o sólo a mi? Está centrada en aportar valor a los proyectos de personas que quieren reinventarse.

Y cada vez fueron más profundas hasta que llegué a ¿esos prejuicios están en mi cabeza? o ¿Soy la dueña de los prejuicios de otras personas? Definitivamente no soy dueña de los pensamientos o miedos de otro. Y como psicóloga te puedo decir que detrás de esos prejuicios hay infinitos rincones oscuros que no son tuyos, así que libérate de ellos, agradéceles su consejo (porque suelen venir con buena intención) y céntrate en tu objetivo.

2. Gran miedo a la competencia. No nos sentimos muy preparados para dar ese paso porque hay mucha gente que sabe más que nosotros y nos van a comer vivos.

¡Y menos mal que tenemos competencia! Porque nos sirven de guía e inspiración. Yo personalmente celebro la competencia y muchas veces me gusta unir fuerzas con ellas. Claro que muchos van a saber más que tú por todo el tiempo que llevan en ello. Pero eso lejos de temerle, seguir sus pasos puede ayudarte mucho más a avanzar. Deja la comparación de un lado, porque cada reinvención tiene algo diferente, y mejor saca el beneficio de la competencia.

3. ¿Y si mi producto/ servicio no le gusta a algún cliente?

Si, existe, y se llama Síndrome del Impostor y está dentro de ti. Aquí te dejo un link para que conozcas más de ello y cómo manejarlo.

No te lo voy a negar, claro que existen muchas personas que no se muestren interesadas en tu producto y nuevamente digo ¡Qué bueno!

Tú crearás un producto o servicio enfocado en un público, con una serie de características, intereses y necesidades específicas. Tu reinvención no será para todo el mundo y eso debe darte un gran alivio, somos muchas personas en este planeta para ponernos de acuerdo en una sola cosa, mejor enfócate en un segmento. Para eso haremos tests y muestreos a los clientes ideales para saber si vas por buen camino.

Como ves, muchas veces los miedos son mucho más grandes en nuestra cabeza de lo que realmente son. Y como sé que salir de ellos es un proceso, te invito a hacerlo a tu ritmo. No hay por qué correr, pero tampoco hay por qué parar.

¿Qué te ha parecido este post? Te leo en los comentarios.