Son las 10:30 am y ya estás en el punto de encuentro para la entrevista laboral. Mientras salen a buscarte, comienzas a pensar cómo será todo: el entrevistador/a, el entorno…pero sobre todo las preguntas que te harán, porque querrás responderlas de forma directa y demostrar tu mejor faceta. Y aunque no es fácil predecir qué preguntas te hará quien te entreviste, ni cuál será la respuesta más adecuada, hay una que muy posiblemente te hagan y en la que normalmente las personas suelen bloquearse.

“¿Cuáles son tus puntos fuertes y débiles?”

Se puede decir que esta es una de las preguntas más difíciles de una entrevista laboral y debemos evitar improvisar una respuesta. Para esto es muy recomendable hacer un análisis FODA, para reconocer nuestras Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas (haz click aquí para que podamos hacer tu análisis juntos/as) . Para complementarlo es recomendable tener muy en cuenta los requisitos que pide la empresa para dar una respuesta natural y con honestidad en todo momento.

 ¿Qué es lo que quieren saber los reclutadores con esta pregunta?

  • Qué tan alineadas están tus fortalezas con las habilidades necesarias para el puesto
  • Tu nivel de Autoconfianza a la hora de hablar sobre ti.
  • Conocer las cualidades destacables sobre el resto de los candidatos. Por qué contratarte a ti y no a otra persona.
  • Descubrir tus habilidades de comunicación.

El objetivo es destacar tus puntos fuertes y darle una salida o solución a las debilidades (ya hablaremos de ello). El punto correcto está en encontrar ese equilibrio a la hora de decirlas, porque si respondes con mucha humildad, puede entenderse que subestimas tus habilidades y no transmites seguridad. Pero si le pones mucha “sazón” al remarcarlas cuando hablas de ellas, puede transmitir arrogancia.

“¿Cuáles son tus puntos fuertes?”

Después de haber analizado tus Fortalezas y Oportunidades con la empresa es hora de transmitirlas con transparencia. Hoy en día las habilidades blandas son muy valoradas por los reclutadores. Las que más demandan son:

  • Inteligencia emocional: Las personas son capaces de gestionar sus emociones y ser empáticos con las demás personas facilitando habilidades comunicativas.
  • Creatividad: es una de las habilidades más valoradas actualmente porque permite que el/la candidato enriquezca el trabajo con ideas nuevas.
  • Pensamiento crítico: facilita la toma de decisiones, ayuda a desarrollar el liderazgo y permite gestionar correctamente la resolución de conflictos.

Es muy recomendable acompañar estas habilidades con las que cuentas con ejemplos reales donde las hayas aplicado.

«¿Cuáles son tus puntos débiles?»

Ya haciendo conscientes tus fortalezas, es hora de enfocar tus debilidades. Con esta pregunta lo que se busca es saber cómo has hecho frente a los obstáculos que han surgido en el pasado. Las empresas tienen muy claro que todas las personas tienen habilidades menos desarrolladas, pero la forma de enfrentarlas y comenzar a desarrollarlas, son las que permiten al entrevistador saber cómo te desenvuelves.

Para eso, habla sobre cómo te has sobrepuesto a tus debilidades con precaución y argumentos sólidos. La idea es reflejar tu capacidad de superación, con experiencias que se vinculen al puesto.

No es necesario que lleves una respuesta aprendida, puede no sonar natural o coherente.

Ejemplos de puntos débiles de una persona:

  • “Sé que soy joven y aún no tengo demasiada experiencia, pero estoy dispuesto/a a aprender”: en este caso hablas de un punto negativo (la falta de experiencia), pero remarcando tu juventud y tus ganas de aprender demostrando interés. Puedes acompañarlo con tu formación.
  • “A veces me cuesta integrarme en los equipos, pero he participado en distintas dinámicas grupales y considero que voy mejorando”. Así demuestras que te esfuerzas por tu crecimiento personal.
  • “Antes solía tardarme en la entrega de los proyectos, pero he aprendido a gestionar mi tiempo y a planificarme”. El mensaje das aquí es que has trabajado por cuidar bien tu tiempo para llegar a tus objetivos. 

Sin embargo, debes evitar decir estas debilidades en tu entrevista laboral…

  • “No tengo ninguna debilidad”: Es casi un auto descarte. Esta respuesta refleja inmadurez y desconfianza porque todos tenemos debilidades.
  • “Trabajo demasiado” o “soy demasiado perfeccionista”: Diría que las más clichés (y ya son muy aburridas). Suenan falsas, y en lugar de ser cierto, hablas de una obsesión y no es sano. 
  • “Soy muy impuntual”: Esta es una respuesta donde pides a los gritos ser descartado/a. 
  • “No sé trabajar bajo presión”: es común que en los trabajos haya picos de estrés, así que es mejor que evites este tipo de respuestas. 

Las preguntas que te hacen en una entrevista pueden variar según el puesto, la empresa e incluso el mismo entrevistador/a. Pero esta pregunta que hemos estado analizando a lo largo de este artículo es muy probable que te la hagan. Para esta respuesta necesitarás tener en cuenta dos aspectos importantes: la naturalidad y transparencia con la que respondas a estas preguntas. También debes tener la intuición para transformar las debilidades en fortalezas potenciales.