En algunas ocasiones he comentado que cuando hago una entrevista de selección de personal y pregunto por algunas de sus áreas de mejora, en la mayoría de los casos, suelen decir “soy muy perfeccionista”, como si fuese una «debilidad» honorable.

Te confieso que desde el otro lado del escritorio lo que hago es desear que me diga algo diferente porque me asombra como socialmente el perfeccionismo está asociado a un trabajo óptimo. Hoy quiero demostrarte que es todo lo contrario: te diré lo que realmente es el perfeccionismo y 7 tips para que lo evites. Créeme, después de leer esto querrás evitarlo.

Según la RAE, el perfeccionismo es “m. Tendencia a mejorar indefinidamente un trabajo sin decidirse a considerarlo acabado”

Ya con esta definición tenemos varias pistas. Existe el mito, que por cierto está creando un gran daño a la generación actual, que dice que las personas perfeccionistas son “impecables” en sus trabajos, (pero realmente no suelen terminarlos a tiempo por no estar nunca satisfechos con sus resultados)

Además, el perfeccionismo no es una característica deseable para las empresas y existen estudios que lo demuestran. Ya que, como te comenté antes, no son suficientemente productivos al pasar la mayoría del tiempo enfocados en detalles de un proyecto y dejando las otras tareas de lado.

Suelen tener poca flexibilidad y sus estándares son inalcanzables, no son objetivos con las criticas (ni con ellos ni con otros) y viajan en los extremos de perfecto o impresentable, no hay tintas medias.

 Entonces, ¿Qué esconde el perfeccionismo?

Esconde una autoestima que depende de sus éxitos/fracasos y de la aprobación externa. Una autoexigencia que genera frustración, miedo al rechazo y vive los errores como grandes fracasos. No es capaz de delegar, es indeciso y no para de revisar o pensar en los trabajos ya finalizados. Todo esto les afecta mental y emocionalmente produciéndoles estrés y agotamiento.

En casos extremos pueden sufrir ansiedad o depresión. Y ya para terminar con algunas características, suelen procrastinar por no tener unas metas razonables.

¿Quiere decir esto que te estoy recomendando dejar tus tareas a medias o mal hechas? ¡¡JAMAS!! Lo que te quiero decir es que las finalices con un nivel razonable de calidad, como dice Mark Zuckerberg “terminado es mejor que perfecto”.

Para que comiences a dejar de lado el perfeccionismo, te regalo 7 Tips:

  • Comienza a dejar de buscar el error y más bien observa lo que has logrado en el tiempo invertido.
  • Asocia el error como oportunidad de aprendizaje y no con fracaso. Acepta que errar es de humanos.
  • Entre la perfección y lo impresentable hay muchísimos puntos intermedios, busca el equilibrio.
  • Cambia tu narración a positivo.
  • Utiliza técnicas de gestión del tiempo.
  • No temas en pedir ayuda o delegar, mejor confía y agradece.
  • Internaliza la ley de Pareto: Esta ley dice que el 20% de tu esfuerzo produce el 80% de tus resultados. Asegúrate de prestar atención a lo verdaderamente importante que te lleve al resultado esperado, la excesiva atención al detalle no aporta valor a tu productividad.
25 Imágenes de personas que no les importa ni lo más mínimo lo que tú  pienses. - Buena Mente
Una persona perfeccionista no soporta este tipo de fotos

En resumen, evitar que el perfeccionismo maneje tu vida te ayudará a liberarte de estrés y sentimientos de ansiedad innecesarios, sentir más confianza de ti y tu trabajo. Verás que tu trabajo, aunque no tenga tu nivel de perfección, tendrás mucha más productividad. Y por si fuera poco, mejorar tu salud a nivel físico, mental y emocional.

Cuéntame en los comentarios cómo te llevas con el perfeccionismo.