¿Te ha pasado alguna vez que cuando quieres comenzar a hacer un cambio, algo te frena?

Es algo muy común. Y este punto, la gestión del cambio, para quienes quieren reinventarse, es indispensable.

Esto ocurre porque, como te he comentado en otros momentos, nuestro cuerpo, nuestro sistema nervioso, no está preparado para los cambios. Por eso debemos hacerlos a nuestro ritmo, y te puedo asegurar, que poniéndolo en práctica, lo harás un hábito y se te hará cada vez más fácil.

Como verás, es totalmente natural temer a lo nuevo y a los cambios en general. Aunque lo curioso es que nos pasamos toda la vida cambiando, en una evolución constante: desde que nacemos aprendemos a hablar, escribir, a andar, a correr…y así estamos toda la vida.

Pero cuando esto lo hacemos de forma consciente, simplemente lo bloqueamos y no sabemos cómo hacer, o si realmente es una buena opción hacerlo. Porque en nuestra cabeza, este cambio es un camino largo y difícil. Pero posiblemente sea más sencillo.

Para ayudarte a gestionar el cambio, quiero darte 3 claves que haciéndolas a tu ritmo lograras llevarlo mucho mejor.

3 claves para gestionar el cambio:

Evalúa objetivamente lo que quieres cambiar:

Una manera de aliviar las inseguridades, es hacernos preguntas objetivas acerca de eso que queremos cambiar. También plantearnos que pasaría en el peor de los casos. Muchas veces esta pregunta nos centra en la realidad y no en nuestra imaginación.

Re-conoce tus Fortalezas:

Tus fortalezas, serán tus armas para enfrentarte al cambio. Siendo consciente de ellas aumentará tu confianza y tu motivación para avanzar.

Gestionar las Emociones:

La gestión emocional puede ser un barómetro que te pueda indicar cómo te encuentras en ese proceso del cambio. Esto te permitirá atenderlas y canalizarlas para evitar el abandono y ser más objetivo/a.

En resumen, para lograr realizar un cambio, es importante evaluar y disminuir los riesgos, aceptar nuestras emociones y conocer nuestras mejores habilidades. Sin embargo, también debemos respetar nuestro ritmo, sin detenernos en el camino.