Hoy quiero iniciar con una pregunta. ¿Será cierto eso que dicen que mientras más esfuerzo le dediques a tus actividades laborales o a tu jornada, será mejor o tendrás mejores resultados? Según el principio de Pareto, también conocida como la Ley 80/20, no es así. Esta ley dice que el 20% de tus esfuerzos va a dar el 80% de tus resultados ¿Curioso, verdad?.

Esto puede funcionar en varios ámbitos incluida la productividad laboral y por eso hoy quise explicarte con detalle para evitar la frustración. Para aplicarla, la clave es que prioricemos lo que realmente va a darnos un resultado óptimo con el menor esfuerzo posible. Así evitamos gastar tiempo, energía y recursos obteniendo pocos o nulos resultados. Además evitaremos sumar estrés, cansancio y frustración. Y a su vez generaremos satisfacción y resultados, que es lo que quiero que logres.

Para eso va a ser muy necesario que identifiques esas actividades claves y el tiempo que te lleva completarlas comparadas con los beneficios que tienes para que puedas aprovechar el tiempo al máximo.

Hoy te voy a decir cómo puedes utilizar esta ley para poder crecer en tu proyecto con estos 6 pasos.

1. Analiza tus horas más productivas, esas donde estés más inspirada/o y con más energía. Evita las distracciones en este tiempo.

2. Haz una lista con todas las tareas que realizas a diario en tu proyecto, creando una mini rutina, de ser posible.

3. De esa lista, selecciona las tareas que realmente te producen el mayor porcentaje de resultados y cuáles no.

4. Céntrate en los proyectos que te reporten mayores beneficios y/o te quiten la menor cantidad de tiempo posible.

5. Elimina/delega aquellas actividades que no representen ninguna satisfacción.

6. Por ultimo, crea una lista con aquellas actividades que no tiene mucha importancia y que pueden ser dejadas para después. Ponles un día y una hora para no acumularlas.

En resumen, conocer cuáles pasos son los que necesitas o los que te llevan a tener mayor resultados, serán los que te ayudarán a crecer y a tener resultados y satisfacción. La receta perfecta para evitar frustrarnos y tener mayor resultado en el proceso.