El año 2020, el esperado inicio de una nueva década. Este año no ha parado de sorprendernos a nivel mundial ya que ha traído eventos que no nos imaginaríamos tenerlos tan cerca, ni mucho menos tan seguidos.

Al inicio del año nos enfocamos y preocupamos por los que estaban en China sin pensar que pudiésemos vivirlo en nuestros zapatos. Creo poder decir que, así como yo, teníamos ya nuestro 2020 “estructurado”. Preparados para cumplir esas metas que nos habíamos puesto hace unos meses al finalizar el 2019 sin imaginar que pronto nos encontraríamos atacados por una pandemia que al comienzo se le daba poca importancia, donde la única solución era quedarnos en casa. Así de “sencillo”.

Preparados para nuestras metas

Y de repente, todo se pausó. Literalmente (y hablo por España que es lo que he vivido) todo cambió de un día para otro. Los proyectos que estaban a punto de empezar o empezando tuvieron que detenerse para poder frenar la situación. Personas comenzando una nueva vida en otro lugar, inicios o evolución de proyectos laborales o personales; y hasta muchas actividades de ocio que añoraban tuvieron que dejarse de un lado creando una interesante consciencia social al respecto. Tuvimos que dejar todas esas prioridades y comenzar a atender los que habíamos dejado olvidados, esos que están en nuestro apartado “un día de estos me pongo a ello” ¿Sabes cuáles, verdad?

La manera más rápida y fácil de aportar

Mientras que muchas empresas tuvieron que adaptarse urgentemente a la situación, incluidas las del sector sanitario, el cual consideramos unos verdaderos héroes.

En su momento ya he opinado acerca de ver esta pandemia desde otra perspectiva (así como todo lo que ha sucedido en este año, que casi ha sido un evento por mes): Lo que hemos aprendido tanto a nivel individual como socialmente. Y si, mucho le hemos achacado a este año que nos ha “obligado” a usar mascarilla, hasta el punto de considerarla como una prenda de vestir. Por eso, en este último trimestre del año, hoy quisiera que le diésemos la vuelta a la moneda nuevamente:

2020 con mascarilla

Te invito a que te preguntes qué has observado de este año. Por ejemplo, a mi me ha enseñado que las planificaciones son estupendas, pero siempre debemos tener un plan “B” y de tampoco ser posible, poder aceptar cuando no podemos controlar la situación. No hablo de resignación, hablo de aceptación. Desde ahí, veremos otro tipo de soluciones.

Me di cuenta de que el tele-trabajo beneficia más a las empresas que a los mismos trabajadores, tanto económicamente como la productividad de estos; y que aún hay muchísimo por explotar en cuanto a la tecnología ya existente.

El planeta es agradecido cuando le permitimos respirar. Y también tuve consciencia de que estar lejos físicamente de los que mas quieres, es una manera de decirles cuanto los amas.

Eso me ha enseñado este 2020, observar y escuchar más que hablar. ¿Y tú, que has podido observar?